Golpe español al cáncer de páncreas: queman por primera vez el tumor más mortal

Cirujanos del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona han operado con éxito un cáncer de páncreas avanzado, el de peor pronóstico y que hasta ahora era inoperable, mediante una técnica pionera que consiste en utilizar una aguja que pincha el tumor y que permite abrasar y destruir las células mediante calor.

El Hospital Vall d’Hebron investiga junto a otros centros europeos el uso de la radiofrecuencia contra el cáncer de páncreas, uno de los más mortales

El cáncer de páncreas es uno de los más letales y solo una de cada cinco personas que lo contraen pueden operarse. En estado avanzado, la esperanza de vida de los enfermos se reduce a una media de tan solo 11 meses desde que se diagnostica. El Hospital del Vall d’Hebron, en Barcelona, participa en un ensayo clínico de alcance internacional en el que se evalúa la radiofrecuencia para los casos con peor pronóstico, en los que el tumor no se puede extirpar y sus efectos solo se pueden mitigar con quimioterapia paliativa. La práctica pionera consiste en insertar una aguja a 80 grados para abrasar las células cancerígenas del páncreas, una técnica considerada hasta ahora peligrosa para el paciente.

“Los tumores de páncreas están localizados justo al lado de las arterias y venas mesentéricas, muy importantes para el organismo, y también al lado del duodeno, con lo cual irradiar calor era algo que se había dicho siempre que era de mucho riesgo”, explica Elizabeth Pando, del servicio de cirugía hepatobiliopancreática del Vall d’Hebron. La doctora enfatiza que el estudio ha servido para “romper una barrera” y demostrar “que se puede hacer con seguridad”, ayudados con sistemas de refrigeración para evitar daños en otros órganos.

El tumor de páncreas es la tercera causa de muerte por cáncer más habitual en el mundo y se cree que llegará a ser la segunda a partir del próximo año. En España, se detectan unos 6.700 casos por año. A falta de demostrar si la prueba es exitosa, en el Vall d’Hebron se han establecido criterios de selección para conformar un grupo de enfermos a los que intervenir.

Una de las hipótesis que se examina es si, al quemar el tumor, se rompe el estroma -que Pando compara con una “coraza” que envuelve al páncreas al enfermar- y se liberan “células inmunológicas que ataquen” al cáncer. El instrumental invasivo que se emplea para ello, novedoso para estos tumores tan agresivos, sí es habitual para combatir otro tipo de cánceres, como los de pulmón, hígado o riñón.

En las intervenciones que se están experimentado se encomienda un trabajo de extrema precisión a un radiólogo, para impedir que el calor cause lesiones internas. “Debe ser muy experto en ecografía intraoperatoria para colocar la aguja en el sitio adecuado para tratar el tumor sin afectar a arterias y venas”, señala Joaquim Balsells, jefe clínico de cirugía pancreática del Vall d’Hebron.

 

El ensayo, iniciado en 2015 y liderado por el Academic Medical Center de Holanda, se halla aún en fase experimental. Se espera que los resultados se conozcan en 2021 tras extender el tratamiento a 228 pacientes de distintos países, en el que la radiofrecuencia se combina con sesiones de quimioterapia antes y después de la operación. Hasta la fecha, 98 enfermos incorporados al experimento han sido intervenidos en distintos centros europeos que se han sumado a la investigación.

Tres afectados por carcinoma de páncreas en estado avanzado han pasado durante los últimos meses por el quirófano en Vall d’Hebron. Entre ellos se cuenta María José, una médica de familia retirada tras 41 años de trabajo en un ambulatorio de Barcelona, a quien le detectaron el cáncer el pasado abril. “Sabía que la supervivencia era pequeña, pero no lo iba diciendo. Me daba unos seis meses de vida”, cuenta la paciente, que aceptó someterse a la prueba: “Para bien o para mal, era la salida que tenía. Me operaron el 31 de agosto, y también me han dado quimio. Me encuentro muy bien, prácticamente puedo hacer vida normal”.

“La primera impresión es que los pacientes se recuperan bastante mejor de lo previsto tras la radiofrecuencia y han vuelto a sentirse enérgicamente muy bien”, observa Balsells. El doctor distingue que, cuando solo se aplica quimioterapia, los enfermos se sienten cansados y padecen molestias. En todo caso, Balsells recalcó que requieren más tiempo para comparar la evolución de los pacientes a los que se prescribe el método experimental y los que reciben únicamente quimioterapia.

En todo caso, los investigadores se muestran optimistas tras las primeras operaciones quirúrgicas, a las que la Fundación bancaria La Caixa ha aportado fondos para que se realicen. “Si los resultados confirman lo que esperamos, se abrirá una gran opción a partir de 2021 para los enfermos que no pueden ser operados”, destacó el jefe del servicio de cirugía hepatobiliopancreática del Hospital Vall d’Hebron, el doctor Ramón Charco.

Fuente: https://www.elmundo.es/

https://www.elespanol.com/ciencia/investigacion/

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