El tiempo, la vida y los viajes son los mejores maestros

El tiempo, la vida y los viajes son los mejores maestros. Las experiencias que vives, los sueños que cumples, las veces que ríes…¡Vivir es una gran aventura!

1.-Comienzas a vivir de acuerdo a lo que crees y no al que dirán

“Deberías tener una familia” “A tu edad yo y tenía una casa” “Si sigues así, nunca vas a tener pareja”
Una cosa es lo que esperan de ti y otra lo que tú quieres para ti. No hay respuestas buenas o malas, simplemente sigue
lo que tú crees. No es ser rebelde, es hacerte cargo de las decisiones que tomes en tu vida. Viajar te vuelve responsable

2.-Viajar te enseña a confiar en tus instintos y en el sexto sentido

Seas hombre o mujer en un país nuevo te hace sentir vulnerable. Viajar te hace caminar un poco más confiado.

3. Viajar te vuelve independiente

Hace muchos años me daba pena ir al cine o a un restaurante sin compañía. Viajar te transforma y esos largos
trayectos en el camino te permiten entenderte y conocerte tanto que te harán sentirte bien contigo mismo. No te
preocupes si estás solo…hay mucha gente en el mundo que está igual y te está buscando.

4. Viajar es superar los cambios y adaptarte

Una de las cosas que más me costó trabajo aprender fue saber cómo adaptarse ante los cambios. A nadie le gustan los
imprevistos y las cosas que se salen de nuestro control. Cuando viajas podría decir que aprendes a disfrutarlas y
sacarles provecho. Te vuelves exible y menos controlador.

5. Viajar te hace apreciar las cosas pequeñas.

No es cuánto tienes en los bolsillos lo que te hace rico. La verdadera felicidad está en lo que tienes en casa: mascotas,
una cama, un techo, comida caliente, una familia que te ama y una ciudad que es tuya. Eso es lo más bonito de los
viajes…

6. Viajar te permite evolucionar y mantenerte activo

Cuando sales, te das cuenta que el mundo es tan grande que solamente eres uno más entre millones de personas y los
viajes te vuelven humilde sin que lo notes. Mucha gente no sabe cómo explicarlo, solamente saben que al volver ya no
son los mismos.

7. Viajar te permite valorar otras culturas y formas de pensar

Las cosas que ves en tu ciudad o en tu país son diametralmente opuestas del otro lado del planeta; es más… en tu país
hay zonas con tradiciones y culturas diferentes a la tuya. Cuando sales y miras lo que hay absorbes lo que te gusta y en
lo que crees.

8. Aprendes el valor de la verdadera amistad

Siempre encontramos a algún amigo en el camino que nos permite valorar la amistad. Son de esas personas fugaces y
cuyos encuentros nos dejan una lección para toda la vida. La verdadera amistad no son los años que pasas con una
persona, son la cantidad de cosas que los conectan y les permiten aprender el uno del otro.

Ahora que ya lo sabes, es momento de salir, descubrir el mundo y compartir este conocimiento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies