Descubren una red circulatoria en los huesos: Si los huesos fueran transparentes, veríamos que llevan sangre

Hace ocho, años un inmunólogo de la Universidad Duisburg-Essen tuvo una idea. Matthias Gunzer decidió teñir algunos glóbulos blancos de colores para estudiar su movimiento en la pata de un ratón gracias a la fluorescencia. Para su sorpresa, las células parecían atravesar huesos sólidos. Eso no podía ser. ¿Qué estaba pasando?

 

El estudio, dirigido por Anika Grüneboom, investigadora en la Universidad de Duisburg-Essen (Alemania), ha revelado la existencia de unos canales que comunican regiones del interior de los huesos, el endostio, con el exterior, el periostio. Dichos conductos, que han recibido el nombre de vasos transcorticales (TCVs por sus siglas en inglés), son claves para el paso de células, la reabsorción del hueso y la regulación de la inflamación. Además, prometen ser útiles para buscar tratamientos contra dolencias como la artritis reumatoide.

“Los resultados del elegante estudio de Grüneboom y compañía nos llevan a reconsiderar asunciones básicas sobre la anatomía de los huesos, su fisiología y su funcionamiento, y nos llevan a considerar potenciales estrategias terapéuticas para solucionar la inflamación y los daños a los tejidos de las artritis reumatoides”, escriben Christopher Ritchlin y Iannis E. Adamapoulos en un artículo de análisis publicado en Nature Metabolism.

Además, estos vasos son las vías que toman los neutrófilos, las células que provocan la inflación en los huesos, la artritis y otras enfermedades óseas cuando se aceleran de forma excesiva, de hecho los ratones con artritis inflamatoria tenían más vasos transcorticales.

Los científicos tenían conocimiento de la existencia de arterias que atravesaban los huesos mas largos para permitir que la sangre atraviese la médula, pero desconocían el por qué de la rápida expansión de la sangre. La razón son vasos sanguíneos que cruzan el hueso perpendicularmente, para conectar el eje principal con el exterior.

Los vasos pueden ser de origen arterial o venoso y, sorprendentemente, los científicos alemanes pudieron demostrar que la mayoría de la sangre arterial y venosa en los huesos largos fluía a través del sistema TCV.

Los hallazgos de este descubrimiento fue posible gracias a una combinación única de enfoques de imágenes de vanguardia, y varios de ellos se han utilizado por primera vez para estudiar el flujo de sangre en los huesos.

Fuente: https://www.xataka.com/

https://www.immedicohospitalario.es/

https://www.madrimasd.org/

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